La estación de Cercanías de la Puerta del Sol en Madrid cuenta con la primera máquina instalada en España para el préstamo gratuito de libros de manera automatizada. Este sistema, denominado Libroexpress, permite realizar préstamos durante las 24 horas del día, y sólo es necesario el DNI, el pasaporte, la tarjeta de residencia o el carné de bibliotecas para poder hacer uso de él. Los préstamos son inicialmente de 15 días, prorrogables otros 15.
La máquina contiene alrededor de 500 ejemplares de unos 80 títulos, seleccionados entre los más populares en bibliotecas y listas de novedades literarias, ordenados en un catálogo por título y autor para facilitar la búsqueda a los usuarios.



Si se trata de un complemento a un sistema de bibliotecas públicas bien dotado, perfecto. El problema es lo que se evidencia al final del artículo “Un país sin bibliotecas” (Público, 14-6-2011):
http://www.publico.es/culturas/381738/un-pais-sin-bibliotecas en el que se denuncia que las autoridades del condado de Washington (Minnesota) están dispuestas a degradar sus bibliotecas a poco más que máquinas de ‘vending’. La ciudad de Hugo será la primera en instalar el sistema denominado Library Express en poco más que un kiosco de autoservicio en el que se pueden solicitar, recoger y devolver materiales de la biblioteca. Los políticos han encontrado en esta suerte de ‘videoclub’ electrónico la excusa perfecta para prescindir de la mayoría del personal de las bibliotecas públicas y lograr el equilibrio en sus maltrechos libros de cuentas
Esperemos que los políticos madrileños no vean en estas máquinas un medio para recortar en personal e infraestructuras